Dani Alves se convirtió ayer en el centro de las iras de una afición zaragocista que está cada vez más harta de las nulas prestaciones de su equipo y que ayer la tomó con el jugador brasileño por la acción que derivó en la roja directa que vio el local Leonardo Ponzio al paso por el minuto 47.El jugador blaugrana se defendió en la zona mixta asegurando que recibió un golpe y, curiosamente, pasó de víctima a villano. “Sentí el impacto y no entendí nada. ¿Teatro? A mí me duele la cabeza todavía. Al final me voy a tener que dedicar al teatro, porque ya tengo encima esta fama de teatrero y me parece que haga lo que haga va a seguir siendo así de todas formas”, señaló el ex sevillista dando rienda suelta a su habitual tono desenfadado.
Y fue todavía más allá, proclamando irónicamente que ya ha decidido cambiar de oficio. “A partir de mañana dejo el fútbol y empiezo a dedicarme al teatro”, sentenció el de Juazeiro. “Ni Jesucristo agradaba a todos”, prosiguió con su ocurrente alegato el jugador barcelonista.
En este punto, Alves hizo una valoración muy positiva del partido y destacó que el equipo continúa creciendo después de un inicio marcado por la atípica pretemporada condicionada por la disputa del Mundial de Sudáfrica. “La Romareda es un campo difícil y aquí la afición aprieta mucho desde el principio. Estamos todos muy contentos. El equipo se encuentra en una racha muy positiva y confiamos en seguir así mucho tiempo”, señaló.
En cuanto a su demarcación de ayer, Dani Alves aseguró que no tuvo ningún problema. “También me siento cómodo más adelantado, en el centro del campo, aunque la verdad es que con estos jugadores al lado todo resulta mucho más fácil. Ya había actuado ahí en el Sevilla y en la selección brasileña”, comentó.
Alves también aprovechó para romper una lanza en favor de David Villa, que no termina de encontrar el camino del gol. “Bueno, esta vez le dio al palo y cada vez se va acercando más. Tocaré madera para que pueda marcar”, destacó el ‘2’ del Barça.
Además, se refirió a una acción que pasó desapercibida y reiteró que lo dará todo por el Barça. “Jorge López me lanzó un balón. Cada uno es libre de decir lo que quiera, pero yo sólo pienso en defender a mi equipo y hago lo que creo más correcto”, concluyó Alves. Y es que el brasileño no puso ninguna pega cuando Pep le dijo que jugaría como interior. No le importó... Siempre se sacrifica en beneficio del grupo.